En el programa que me facilitaron se especificaba bien claro: entre las 11.30 y las 14.30 horas, Dakar vuelta rápida con el piloto Xavier Foj. ¿La cita? En la Masía Pelarda. Antes de empezar, nos divididos por equipos: mientras que unos hacían 4x4 con el Toyota Land Cruiser de tres y cinco puertas de serie, otros se enfrentaban a la 'famosa' vuelta rápida. En orden y con cierto gusanillo en el estómago, accedemos al interior de esta máquina del campo.
Soy de los últimos; cuando es mi turno, me siento al lado de Xavi Foj no sin problemas -hay poco espacio y las barras de refuerzo no ayudan mucho a mi torpeza- y me 'atan' con un cinturón de cuatro puntos. Tras terminar con la operación, Xavi me pregunta "¿estás preparado?"; yo, bien colocado, le afirmo con la cabeza, a lo que él me contesta con un "¡vámonos!".
Soy de los últimos; cuando es mi turno, me siento al lado de Xavi Foj no sin problemas -hay poco espacio y las barras de refuerzo no ayudan mucho a mi torpeza- y me 'atan' con un cinturón de cuatro puntos. Tras terminar con la operación, Xavi me pregunta "¿estás preparado?"; yo, bien colocado, le afirmo con la cabeza, a lo que él me contesta con un "¡vámonos!".
Los primeros metros de aceleración pura no se aprecian tan intensamente en el habitáculo como parece desde fuera -creo que Xavi no exprimió a tope el Toyota, más cuando el día de antes casi lo vuelca-; el Land Cruiser acelera, sí, pero no a niveles de un GT. La supresión del silencioso hace que entre los compañeros nos preguntemos si es un propulsor Diesel o gasolina el que se aloja bajo el capó motor pero, rápidamente, los monitores nos aclaran que la fuerza que impulsa a este Land Cruiser procede de los 220 caballos del motor D-4D turbodiésel de cuatro cilindros y tres litros. Parecen pocos para mover los más de 2.200 kilos sin combustible que porta este todoterreno que, dicho sea de paso, compite en la categoría T2, es decir, aquella en la que se inscriben coches de serie pero, obviamente, modificados para la ocasión -otra en la que Toyota compite es la T1, la de los prototipos, en la que se participa con un Hilux que conducirá Jesús Calleja con la idea de que el aventurero narre su experiencia en un posterior reportaje "Desafío Extremo" que se emitirá en Cuatro-. Así que primera impresión que tiro a la basura porque el coche 'anda' lo suyo.
Los saltos del circuito de pruebas impresionan bastante más y aunque ves cómo pasas cerca de los árboles y cómo las ramas de estos golpean y acarician la carrocería en ocasiones, estoy seguro en las manos de Xavi básicamente porque de off road sabe algo: la próxima cita del Dakar en tierras sudamericanas será la vigésima vez que participa en esta competición de resistencia. "Cada Dakar es un nuevo reto. Cada etapa, cada enlace, cada piedra o cada paso de duna pueden ser decisivos para el resultado. La capacidad de amoldarse al viento es vital, así como la facultad de reacción y superación. Este Dakar tendrá temperaturas que llegarán a los 50 grados y menos ayudas en la navegación. Ese cóctel pasará facturas a equipos y mecánicas. Aunque las jornadas duras, sufridas y con mucha arena nos favorecen, no estamos exentos de cometer errores", afirma él mismo cuando se le pregunta.
Hasta el momento, el recorrido sigue sin problemas. Más o menos a la mitad Xavi me pregunta "¿vas bien?", a lo que le contesto con un "si quieres, puedes ir más deprisa". Sonríe.
Quedan pocos segundos para terminar. A lo lejos vislumbro la meta con la carpa en la que nos tomanos un refresco; se termina la especie de óvalo en la que nos encontramos, pero el piloto se guarda un pequeño descoloque justo antes de la frenada que pone punto final a esta breve pero intensa toma de contacto que no hace sino esbozar una última sonrisa. "Es todo un placer sentir este tipo de cosas que normalmente uno no puede hacer", le comento a Xavi Foj; él sonríe de nuevo.
Aunque han sido casi dos horas en las que no ha tenido que hacer un gran esfuerzo -como éramos pocos, al final tardó menos tiempo que el estimado en el programa inicial-, Xavi nos dice que el mono ignífugo que lleva "huele". Le creemos. Todos salimos comentando la jugada. Los "¿y te has fijado en?" se suceden.
No me monté con la cámara en la mano ni nada por el estilo porque quería estar pendiente de la conducción y la oportunidad ante la que me encontraba, pero he conseguido el enlace de un vídeo en el que se ve al Toyota Land Cruiser de Xavier Foj dando brincos. Son tres minutos que no tienen desperdicio.
EL DAKAR YA ESTÁ AQUÍ Lo que está claro es que Xavi Foj y su copiloto Pablo Jatón en T2, y Jesús Calleja y su copiloto Ignacio Santamaría en T1 no marcharán solos a la aventura. Toyota moviliza para la ocasión, además, un Land Cruiser de asistencia, un camión T4 en carrera de asistencia rápida en pista y un camión-taller T5 con recambios, algo fundamental si se quiere solucionar problemas cuanto más rápido, mejor.
15 tramos que en conjunto suman 10.000 kilómetros; 16 días de dura lucha y superación con salida de Buenos Aires y llegada a Buenos Aires desde el 1 de enero al 16 de enero; más de 20 personas para conseguir un objetivo; casi dos meses fuera de casa; horas y horas de preparación previa... ¡Buena suerte!
Fotos: Toyota y Masia Pelarda.







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